Esperanza de mi alma,
que haces de mí un desesperanzado,
¿cuándo he de caer rendido a tus pies
para ser tu esperanzado?
Y qué si en la espera, de tanto desesperar,
me quedo sin esperanzas?
No, no quise decir sin esperanzas...
Y si me quedo sin Mi esperanza?
Y si esperándote me desespero,
desesperándome por esperarte,
esperándote, Esperanza mía...
podré dejar de desesperanzarme?
Pero no puedo más, y no hago más que desesperar
de tanto esperar por Mi esperanza
que ya no me espera,
que ya me desespera...
Si tuviera esperanza...
Tendría a mi Esperanza conmigo...
Pero no tengo más que desesperanzas
por la desesperación que esperar me dejó...
Así que ahora sólo espero,
como quien espera, esperanzado,
a su esperanza, mas yo no espero
por cualquier esperanza...
Sólo espero a quien me desespera
Sólo desespero por quien espero
Espero por esperar...
Espero a mi Esperanza...
No esperes ya por mí Esperanza,
No esperes ya por mi esperanza,
No desesperaré por mí Esperanza,
No desesperaré por mi esperanza...
Y pensar que esperé tanto,
esperando a que la esperanza
no me desesperanzara,
y me diera un corazón esperanzado
Y fue ese corazón esperanzado
el que me dio la esperanza,
el que me dio Esperanza...
el que me dio Mi esperanza...
© 2007 – Joel Alejandro
Foto: Amiba (http://fav.me/d9ktxy)
poné esto en tu facebook:

0 comentarios:
Publicar un comentario