Hoy necesitaba volcar lo que pienso y siento en este cuadro de texto digital que me sirve de papel... Es uno de esos días en que, sentado frente a una pantalla, a veces fría, a veces rebosante de emoción, no sé... es como que hay circunstancias que siguen aún dando vueltas en mi cabeza. Una de esas circunstancias se refugia en distancia y un invento del mundo civilizado, llamado "huso horario"... otra, se esconde en el último lugar que podría haber imaginado: el tiempo. Y por último, la más obvia, la "soledad" del corazón -- circunstancia que no voy a seguir elaborando como antes, porque simplemente no hace falta. La siento, pero ya no me molesta como antes. Puedo convivir con eso.
Entonces miro la pared celeste, quedo en blanco (irónicamente) y me dejo llevar por las imágenes de mi mente, y un mending broken pieces of the life I had before susurrado por la voz de Matthew Bellamy... que me dice "remendando los pedazos rotos de la vida que solía tener". No estoy diciendo que no tengo una vida. No. Pero sí siento que mi vida hoy no es la vida de hace uno, dos o tres años. Cambié, y mucho. (Sí, ya sé, es algo que debí reconocer quizá hace un tiempo, pero una cosa es que te lo digan, y otra cosa es entenderlo por uno mismo). Como quien dice ~ maduré, pero quizá, con ese madurar, perdí algo en el camino. Tal vez... tal vez perdí un poco de confianza en mí mismo. Sólo tal vez. Todo cambio trae aparejado cosas buenas y cosas malas. Pasaron bastantes de ambas, pero al final, las buenas siempre son más fuertes. Hay cosas que me duelen, que me cuesta aceptar, mas las termino por entender, porque comprendo que va a ser mejor así, tanto para mí como para las personas involucradas en la cuestión. Quizás vos tengas que ver, quizás no. Esa es la ventaja de hablar en general, viste... podés decir muchas cosas sin dirigirte a nadie en particular, entonces nadie puede hacerte responsable ni preguntarte "che, ¿por qué me decís estas cosas?". Sin embargo, sí pueden preguntar "che, ¿qué te pasa?", y puedo apostar lo que sea a que va a ver al menos uno que va a leer esto y me va a buscar por el MSN o por acá nomás y me va a decir "¿otra vez deprimido?" o algo parecido. Pero esta vez es distinto. Esta vez es diferente. ¿Sabés por qué? Porque no estoy deprimido. Estoy cambiado.
Y vuelvo a donde empecé. Y leo todo lo que puse. Los dos párrafos más largos que jamás escribí en este blog copiando de mi fotolog. Miro la hora, 8.45. No sé cuánto tiempo llevo escribiendo, borrando, escribiendo, borrando. Mañana va a ser un día muy distinto al de hoy, no hace falta explicar el por qué. Sin embargo, no puedo evitarlo y vuelvo a preguntarme las mismas preguntas que me hago durante buena parte del día. Y también pienso en mí (sí, le dedico un tiempo a mi ego por un rato para ver cómo se siente, y eso es perfectamente sano y necesario cada tanto), y veo que... bueno, necesito "reparaciones". Maduré, repito. Pero vuelvo a decirlo: hay cosas que quisiera recuperar de mí.
Con el tiempo lo voy a lograr. Porque sé que vos, vos, vos y vos están ahí siempre para ayudarme. Porque el amor que hay entre nosotros nos da fuerzas para seguir adelante. A vos, especialmente a vos, te lo dije varias veces ya. Pero no me importa, te lo digo una más: te amo. De a poco, las cosas van a mejorar para todos. Son tiempos nuevos y experiencias nuevas.
Entonces, ahora no vuelvo a repetir lo de antes. Me remito a decir sólo una última cosa: mañana va a ser un día mejor que hoy.
Foto: Cedric Martin (http://fav.me/df1suj)
poné esto en tu facebook:
